sábado, 11 de abril de 2009

Amor de manada

Estos días
(graciosamente coincidentes con la "Semana Santa")
he conocido a más de un ángel.


Esto no pasa cada día,
sobre todo si se trata de ángeles con alas sangrantes.


Son los más me gustan: pueden y saben volar,
pero a fuerza de tirones en las alas.

Conocen el dolor,
no les preocupa la inocencia
y son salvajes en su delicadeza.

Quizás son ángeles del infierno,
no lo sé.



Uno de ellos se llama Leonor Silvestri,
y es autora de algunos de los blogs que puse en otras entradas.

La mina es una genia, que se dice por aquellas tierras.
Se nombra como "Puta y Quilombera"
y es una artista de las letras y el pensamiento (y de la vida, seguro):



De su diario le tomo robada esta cita de Bayer, que tiene todo que ver con esta entrada:

"La afinidad es el sustrato social del anarquismo, pero en un horizonte más amplio acoje al espacio antropológico que le es favorable y desde siempre se lo llamó amistad"

La gracia está en que conocí este ángel después de haber quedado extasiada tras una noche de aquelarre con brujas, querubínes infernales y campanarios violados...


Y pensé:

"Todo está en su sitio, todo tiene siempre su lugar en el caos,como cuando hierves el arroz: cada burbujita tiene su sitio,y todas están conectadas: encuentran su lugar sin necesidad de chocarse".


Así vivimos: unidas en el hervor, a veces sin saber de nuestra mutua existencia, dándonos la oportunidad de descubrirnos, pero siempre respetando nuestro sitio y, sobre todo, ¡haciendo que hierva la olla!



collage La Quimera Rosa


Como humilde agradecimiento, estas palabras que dibujé pensando en la manada:

Los sumideros tienen mala fama, pero son indispensables para barrer las aguas desechadas. Allí bailan juntas la lluvia estrellada contra el asfalto y las inmundicias de la civilización. La pureza se mezcla con la mierda y recorre los subterráneos de las urbes modernas hasta fundirse en las aguas contaminadas del vasto mar. O hasta volver a nuestras mesas después de un cuidadoso proceso de eliminación de gérmenes patógenos.

Mi gente y yo nos alojamos justo en el proceso de transformación, en la fusión implosiva entre el desperdicio y su disfrute, entra la basura y su goce. Sabemos que hay sitios más amables, pero nos tienen prohibido el acceso por razones de higiene pública. Moral obliga: tantos siglos de colonialismo, patriarcado y evangelización han dejado al personal bastante aturdido.

Pero habemos mundos en otras galaxias, exiliados de los vínculos de la familia de sangre en viaje permanente por entre las habitaciones de la Casa de la Diferencia, ese bonito lugar descubierto por una tal Audre Lorde. Circulamos por las avenidas de Borderland, ese espacio de transición vislumbrado por primera vez por Gloria Anzaldúa, que lo definió como un “lugar indeterminado y vago creado por el residuo emocional de un límite no natural”.

Desde el momento en que nos sumamos a esta diáspora, pasamos a ocupar el lugar de lo indecible, lo innombrable, lo negado. Nuestro lenguaje es tildado de incomprensible, nuestros gritos abocados al silencio, nuestra rabia contenida en chaquetas de fuerza.

Sin embargo, estando como estamos acostumbradas a dormir en habitaciones sin armario, vamos dejando nuestras plumas y bragas sucias desparramadas por ahí, sin temor a ser descubiertas in fraganti. Y es que no tenemos nada que ocultar, pero sí mucho por decir.

Esto nos obliga a un esfuerzo de traducción permanente, aunque a veces no encontramos el diccionario adecuado y aparecemos en fotos que nos muestran vomitando en aceras impolutas o irrumpiendo una comida navideña con las pupilas más grandes que la cuenca del ojo. O improvisando una boda entre una puta bollera y otra transexual a las puertas de una catedral. O peor aún, recibiendo homenajes institucionales con una boa de plumas y el eyeliner sacando a relucir una noche de bacanal.

¿Qué más nos da? Que traduzcan quienes quieran entender, que ya bastante tenemos con hablar.

8 comentarios:

The butcher dijo...

Pero claro que sí. La leí hace meses y no sé cómo se me pudo olvidar recomendarla. Qué bien que nos la traes de nuevo niña.
Y de nuevo, más y más lindo escribes cada día.
Besote,
E

Puta y Kilombera dijo...

oh esa soy yo... silvestri con I es dativo en i no ablativo
cheeeeeeeeeeeeee

Helen dijo...

joder, es verdad. k lapsus, no?

Fe de erratas: silvestri, que no silvestre, pero sí agreste, y salvaje, no?

perdón... se me fue la eeeeee,cheeeeeeeeee

Fatherfucker dijo...

preciosa mía. zorrita de mi corazón. qué risa, si yo también tuve un intercambio de cartas y todo con la silvestri, viendo del cómo gestionar una posible colaboración...al final ha quedado como un voto de admiración, porque ya es bastante complicado ponerse en marcha en la inmediatez geográfica...pero la vida productiva es larga..!
se quedó también en puntos suspensivos vuestra amorosa invitación a una commilona domiguera de resurección (que no de crsito, sino neuronal)...pero ya sabeis que me fui el sábado con el coazón henchido de tanto suspirar. te acuerdas de mi correo? me da igual, te lo dejo aquí...elisafuenzalida@gmail.com
besos y abrazos preciosa, gracias por hacerme sentir siempre en casa. todo mi amor a itzi. y a diana, te diría que me la quieran mucho, pero eso ya lo teneis cubierto.

Puta y Kilombera dijo...

oh gracias!!!por la errata
tengo en la nuca tatuado un salvaje con un gato anarco negro de los wolbies creo que eran con O o con A
unos anarquistas sindicalista saboteadores que inventarn el helly cat
las amo desde lejos
besos en la boca a todxs
y no dejen de pasar por www.anarcopervertismo.blogspot.com

tenes el mail de lubna de pornoterrorismo? me lo dejas en leocatlove@gmail.com

Fatherfucker dijo...

Oye amor, no sé porque la rpta que te envié a tu mail me ha rebotado. Tengo una idea que me parece muy chula, muy original y sobretodo gratuita para mi perfo de Stonewall. Toda la mañana estuve en trevistas de curro y ahora por irme al de la tarde, así que te envío más señas por la noche...Tienes otro mail por siaca???

la Quimera Rosa dijo...

que delicioso... habitamos todas la húmeda interzona, sitio elegido para nuestros pactos privados que celebremos en público, hechizos hechos de palabras tóxicas que no están concebidas para entenderse sino para contaminar lo que llaman la realidad y hacerla nuestra. con amor. yan

Sweet and Tender Hooligan dijo...

te acordas de esto helen amor