sábado, 4 de abril de 2009

De cómo me supe freak

De cómo me supe freak al tener que comenzar a deletrear mi nombre.

(Del apellido, ni te cuento. Lo dejo para otro día…)


Ambigrama de Helena


Me llamo Helena, como cualquier otra Helena. Pero en la tierra convertida en páramo por aquellas botas innombrables, la H adelante de Elena no existía. Para aquellos seres abyectos, la H era subversiva, capaz de cogerte desprevenida: no sabés que está y de repente, zas!


Asi fue cómo emitieron el "Comunicado nº 1001: la H adelante de elena está proibida. Y la poesía también, que mierda".


Condicionando pornográficamente a la ortografía, desafiando provocadoramente a la autoridad de las letras-normales-con-fin-útil, apelando a la poesía de la inutilidad, allí plantada delante de mi nombre estaba esa letra inútil, antigua, glamorosa, fatídica.


Así que cada vez que la seño me llamaba a principio de curso para preguntarme el nombre delante del resto de la clase, yo tenía que pasar al frente, y, al costado de su escritorio, deletrear mi nombre y apellidos, justificar la H de la Elena y explicar cómo era posible que tuviera un nombre prohibido. Cosas de milicos, que se le va a hacer…


Lo triste es que ese ritual me acompañó durante más de veinte años. Así que adopté la costumbre de nombrarme “Elena con H”.


Un día crucé el charco grande. Esto no es un páramo, quizás un cohibido caos, un quilombo con tradición. Pero como extranjera una tiene sus humildes ventajas. Una de ellas es que no te conoce ni dios, lo que te permite olvidarte de su hipotética existencia. Otra, consecuencia de la anterior, es que la gente tiende a cambiarte el nombre.


Ahora me dicen Jelen, pa' que la H suene, qué mierda.

Jelen en su ex_casa de aguas turbulentas

(k mal lo pasemos...)


3 comentarios:

Fatherfucker dijo...

qué bonita historia!...o debo decir jistoria?

ex_dones dijo...

es increíble el despotismo como gusta de prohibir hasta lo más mínimo, sólo por recordarnos que todo lo que es nuestro les pertenece, desde luego, nuestros nombres....
a mi padre no le dejaron llamarme itziar, todavía le quedaba al dictador un año de infame vida cuando yo nací, así que nos humillamos con el nombre malpronunciado por el invasor: iciar
no hay forma más espantosa para llamarme
mis profesores del opus, el guadia jurado del zara que me capturó tras un corto pero intenso periplo de curra jimenez de la moda, alguna que otra española vaga que se niega a mancillar su castellana lengua con la vibrante tz de los bárbaros,... me han tratado de colonizar a través de mi nombre...
seguro que entre tus ávidas lectoras, hay más jistorias parecidas
como toda la gente que sigue llamando a lolito "maru" (inequivocamente nombre femenino) auqnue haya escuchado cuatrocientas veces "maro"

muuuuuuuuuuuaks

lolito dijo...

zorri darling
desde el año 90ypiko uso mi nombre el ke eliji yo
maro bongo
y durante mas de 10 años todos me han conocido komo bongo
ya ke kon maro vez ke la gente no kiere acceptar ,ya ke soy raro tener 1 nombre afuera del lo kommun.
bongo le ha parecido a muchos 1 chiste 1 insulto algo muy poko serio porke?porke es un nombre afrikano.kuando me presento maro o bongo seimpre preguntan 'es tu nombre de verdad?' o me pide justifikativos komo de adonde eres? porke? si me dijera alguien ke se llama 'camion de bomberos' diria 'wow,ke bonito, enkantado soy maro' nunca se me occuria questionar su legitimidad de llamarse komo se da la gana...
besakos a mi zorri kon Z
lolite