viernes, 17 de abril de 2009

Desvelada



He aquí el instante en el que quiero morir:

mi cabeza en la curva de tu cuello,

nuestros pechos enfrentados

olvidados del olvido,

las manos reconociendo

y sosteniendo.


Silencio.

Afuera, el Universo entero estalla

y aquí,

tú y yo,

dos nadas ocupándolo todo,

un par de cuerpos entregados al abrazo,

indiferentes a todos los sentidos.


Hace frío.

Un tren llega.

A lo lejos,

un perro aúlla como un lobo perdido.

Mañana,

cuando abra los ojos esta mitad del mundo

me dirán que entre tú y yo

no hay más que océanos de aire

e intentarán venderme aviones y teléfonos

para llegar a ti.


Pero yo sabré,

con paciente certeza,

que es un desierto el que nos separa,

que una tormenta de arena

te ha traído esta noche hasta mi cama

para instalarte entre mis brazos,

Y que una parte de mí se fue contigo

en el largo viaje de las almas.

5 comentarios:

Lubna Horizontal dijo...

toma ya!!!

eres una poeta maravillosa, querida, cada día me sorprendes un poco más.

te adoro,
Diana

Helen dijo...

linda... es k stoy amorosa..con la vida, sin más...

Helen dijo...

si no hubiera escrito eso, hubiera tenido que decir: "ya te llevo conmigo"...

bona nit, perraka!

PD. vas demà a can vies?

Fatherfucker dijo...

Zorriiii..tengo la piel erizada. Qué hermoso.

la Quimera Rosa dijo...

pues que inspiración llevas estos días...quiero contagiarme...
nos vemos esta tarde en can vies a ver si me contagias un poco bella.
ceci