lunes, 6 de abril de 2009

Primavera: sangre y sacrificio


"Strange Fruit", by Megan Morris


Aturdida por el dolor que nace de una costilla mal situada y unos ovarios obstinados, he ido todo el día deambulando de la cocina a las terrazas que rodean mi preciada mansión, después de haber sobrevivido una noche de colmillos vampirescos clavados en mi vientre sorprendido. Al caer la tarde, no sé si mi aturdimiento es producto de la resaca del dolor o la de las cervezas.

En todo caso, estoy mareada. No he podido mantener ninguna conversación durante todo el día más que conmigo misma, con mis recuerdos inventados en forma de novela por venir.



Para distraerme, releo "En deuda con el placer", pequeña y sublime novela que no debería pasar desapercibida por los espíritus hedonistas, escrita por John Lanchester. Su alter ego, Tarquin Winot, dice sobre la primavera:


"La primavera, que es la mejor época del año para suicidarse, es también una estación ideal para la cocina. Aunque debo decir que me he preguntado a menudo si, tal como Turner inventó los crepúsculos, T.S.Elliot habrá inventado ese brote estacional en la frecuencia con que la gente intenta quitarse de en medio, y si, antes de la publicación de La tierra baldía, abril eran en realidad, como todos los meses, totalmente benigno".




Y más adelante:

"Sin embargo, los mismos factores que la convierten en una época difícil para los maniacodepresivos, los mayores, los atormentados por sus recuerdos y los débiles, la convierten también en una estación excelente para aquellos que son capaces de felicitarse a sí mismos por disfrutar del afortunado privilegio de haber sobrevivido al invierno. Y tal vez sea este mismo elemento, la salud renaciente, triunfante, autocomplaciente, competitiva y tosca de la primavera, lo que la convierte, paradójicamente, en algo que puede debilitar a los individuos antes mencionados, igual que vivir en un entorno bonito y con buen tiempo puede exacerbar el sufrimiento personal, dándole a su víctima la sensación de que no consigue estar a la altura de las circunstancias".


Y tú, ¿de qué lado estás? ¿En los dos a la vez, quizás?



Agneau pré-salé (receta bretona de cordero asado) recomendado por Tarquin Winot como comida primaveral: agresivo, rápido y sangriento. Teniendo tanto dolor de regla, he encontrado el plato más bien adecuado. Así que hoy comí las piezas de cordero asado despreciadas durante el asado del domingo, a ver si saldo mi cuenta con el placer del dolor sangriento y el invierno extinto.

4 comentarios:

Jorge Ampuero dijo...

Rico...

Provecho!

marianissima dijo...

zorrita de mi corazón, cuidame ese cuerpito, con sangre fresca que da fuerza y alcool que preserva...

desde Portugal, mil besos!!

el domingo que viene te atako!

miauuu

tuya, M

Helen dijo...

uy! que miedo! una gatita descontrolaa...

Puta y Kilombera dijo...

eh maja
me encantaria ir
es solo cuestion de conseguir un laburo ahi
che mil gracias por tus palabras
y bueno veo que tambien tenes a chigi entre los blogs que seguis
la definicion creo que es de bayer
anarquia y putismo siempre