viernes, 26 de junio de 2009

Para mi hermana de coño, hígado, alma y lágrimas


Naufrago en el océano de los otros seres.

No hay tabla de salvación ni tsunami que me saque de estas aguas.

He perdido el sur, se me esconde el norte.


Lo peor de estar perdida en medio de este maremoto es la nocturnidad,

habitada por fantasmas y monstruos hambrientos.


Desde la superficie azul adivino la profundidad de este misterio insondable.

¡Si al menos vislumbrara alguna isla desierta!


Me pregunto qué debería hacer si atisbara tierra:

¿permanecer inmóvil,

o nadar frenéticamente hacia la costa?


Mientras devaneo entre las olas

pasan las horas,

las corrientes,

algunos barcos.


Y yo los veo pasar indiferente.


Después de todo,

¿quién quiere salvarse del amor?



(Neruda escribió dos versos que son para mí la prueba de que la poesía existe:

“No hay espacio más ancho que el dolor.

No hay universo como aquel que sangra.”)

4 comentarios:

Lubna Horizontal dijo...

Maravilloso tu poema. Y a los versos de Neruda, te contesto con estos de Madonna:
"Only the one who hurt you
can confort you,
only the one who inflicts the pain can take it away".

Besos
Diana

Helen dijo...

gracias diana,aunque consigas que el tsunami vuelva otra vez a mis pupilas....

k ganitas de abrazarte mañana! ven aunque sea un ratito!

si no, aqui estamos, mi tristeza y yo, para acogerte en este paraíso inventado


besazos

zorri

manolo dijo...

Bello el poema, pero que nada nos anegue sino otros tsunamis venidos más del roce que de la distancia. Te quiero, os quiero, y van estos versos de Lorca de su poema "El poeta dice la verdad":

Que no se acabe nunca la madeja
del te quiero me quieres, siempre ardida
con decrépito sol y luna vieja.

Que lo que no me des y no te pida
será para la muerte, que no deja
ni sombra por la carne estremecida.

Helen dijo...

manolo cariño, mil gracias!!!