domingo, 5 de julio de 2009

Los vidas


Ya publiqué esta foto de mis Kuvasz, "los vidas", como les llamaba, pero es que la tengo delante mío y me hace pum-pum dentro del pecho...

¡Qué sería de la adolescencia occidental sin la raza canina! Con ellos llevé a buen término mi ritual de paso del paraíso infantil a ese estado volátil e indefinido que llamamos "adultez".

Murieron ya hace muchos años, pero me dejaron un tatuaje que aún luzco con orgullo. Fueron mi primera princesa y mi primer príncipe en el exilio que conocí. Son perros de nobleza vampiresca (el Conde Drácula tenía uno), guardias de la nobleza otomana, enemigos de las tropas de ocupación de Hungría durante la II Guerra Mundial, practicamente exterminados por el pánico que les tenían los soldados... Llegaron a mis manos por esas extrañas curvas de la diáspora...

Son perros de un solo amo (en mi caso, una sola ama), y por ello, temidos por su fidelidad (si os fijais en la foto, los pastores alemanes nos rodean en un círculo, mientras que los Kuvasz están encima mío como lapas).

Me enseñaron que la realeza ha de quitarse la corona para ir a cagar, pero sobre todo, debe cuidarse de salir de la letrina con la corona bien puesta. ¡El glamour nunca ha de perderse, nenas! Ni siquiera -sobre todo- en la taza del váter...

3 comentarios:

Rafa dijo...

Hola Helen, gracias por visitar mi blog, che no hay drama, puedes usar el post sobre “aprenda religión en un minuto”, jaja! No tienen copyright, aunque estaría bueno que me cites así visitan mi blog tus lectores... Qué bueno que coincidamos en nuestras ideas.
Un gusto conocerte princesa de la jauría..., ¡ jaja!, broma tonta, perdón, voy a pasar seguido por aquí..., sos bienvenida en mi blog también...
saludos...
Jaja! Ah, y los hombres que somos.., ¿Perros?..., jaja!

lady morbo dijo...

ja ja ja, excelente último párrafo

Helen dijo...

mmm...los hombres depende, pueden ser hombres lobo o tambien perras...mejor perras, que los hombres cuanto mas perras, mejor ;)