sábado, 22 de agosto de 2009

Diferencia


La diferencia es lo que cae fuera de la definición, lo que se instala en las fronteras, lo que distingue una identidad de otra. ¿Quién no es diferente? ¿Quizás quien lucha por encajar en el corsé de la normalidad? ¿Por qué anular la diferencia? ¿Para demostrar que no somos lo que somos y así hacer más fácil la digestión de una piel oscura, unos ojos rasgados, un tufo a pobre o una conducta social que no cuadra con lo que se supone debería ser?

Hay que mover muchas fronteras para entender lo obvio, para seguir andando, para encontrar descanso, para reemplazar el “¿Quién soy?” por el “Aquí estoy".

6 comentarios:

Elisa dijo...

Lo siento Helen, pero yo solo quería explicar mis razones no generar una de esas polémicas sobre lo que es queer y cuánto mola ser más adelantados que los demás.
Addemás lo que he visto en el blog de Diana ya me ha dejado bastante patidifusa para el resto del día. No No por la clara intención de ofender, sino porque me parece alucinante que los cotilleos de blog sean tan imortantes entre gente que yo creí avocada a cosas más consistentes.
En fin, digan lo que quieran.

Helen dijo...

es verdad, estoy abocada a hablar de la diferencia, ese es mi tema político, emocional, económico, social, y siguen los adjetivos...

Puto Malo Mas Luddita que nunca dijo...

no importa quien somos, como si eso pudiera responderte, sino hacia donde vamos y donde estamos deviniendo hoy
en breve nos veremos de verdad y te dare mil besos

Elisa dijo...

Me parece que lo que reina es una confusión entre rupturas ideológicas y rupturas amorosas. Lo primero estimula, lo segundo lo desbarata todo. El amor es así, un día te dejan de querer. Y te dan ganas de vengarte. Sentimiento muy humano, por cierto. Que aún así no deja de ser indigno. Pasa todos los días.

Helen dijo...

Elisa, nena, no sé qué tiene qué ver mi post y mi preocupación cotidiana por la diferencia con problemas amorosos de otras perrakas... Mucho menos tiene que ver con la venganza que, como decia el Chavo del 8, "nunca es buena, mata el alma y la envenena"

si mi post está asociado a los tuyos y de Diana sobre la diferencia es porque creí que tenía que decir algo sobre el tema, hacer evidente la carga política de esta historia que a mí me resulta tan ajena como cercana: lo primero porque no es mía, lo segundo porque vuestras inquietudes sí lo son.

más allá de esto, y como te escribí en tu blog, deseo no perderte y poder seguir conversando.

helen

PD: que sepas que tu manta la he estado usando cada día antes de este calor infernal, y que cada vez siento que me cubre un pedacito de aquel tu cariño que sí ha sido diferente.

Lubna Horizontal dijo...

Qué básico reducir la rabia al sentimiento de la venganza amorosa... Es tan simple que da risa. No puede ser que mi rabia la produzca la decepción ("qué va, impensable, si yo no he hecho nada mal"), la certeza de la estafa y la farsa ("sólo era un personaje") o el darse una cuenta de que ha perdido un poco más de confianza en la humanidad... No. Resulta que mi rabia sólo puede ser producto de un sentimiento de venganza.

Es patético, yo sólo me vengo de mis enemigos potenciales, no de la gente que me decepciona. A esa simplemente la meto en el cajón del olvido. A quien me deja de querer sin más dejo de quererlo, inteligencia emocional se llama, creo que es la única que tengo.

No obstante mi sentimiento de justicia me impulsa a hablar, a contar cómo estos hechos demuestran una vez más que hay personas que no son limpias, que pueden convertirte en un momento en personaje de sus tragicomedias sólo porque les parece que tu realidad es exótica, fascinante, transgresora. Te ven como si fueras una película, se ven a sí mismas en la posibilidad de vivir una aventura cinemaográfica en tiempo real, y la aprovechan.

Pero nuestra lucha no es pantomima, no lo hacemos porque sea cool y escandalice a nuestrxs amiguitxs (y demás niñxs bien conocidxs)y piensen de nosotrxs "qué avanzadxs", "qué europexs". Lo hacemos porque lo consideramos necesario, porque estamos jodidxs, porque somos guerrillerxs. Por eso me jode tanto que alguien venga a hacerse pasar por unx de nosotrxs. Lo considero traicionero aunque no despierta en mí ni una cuarta parte de rabia que la que despiertan las cosas que de verdad importan.

Mi odio y mi venganza son plato exclusivo de mis enemigxs reales, lxs farsantes sólo me dan lástima.

PD: Y como dato extra añadir que estoy profundamente enamorada de mi chica desde el 1 de julio. Por si sirve para descartar cualquier atisbo de celos (sentimiento que desconozco).