martes, 22 de septiembre de 2009

Rebaño y enjambres


Hay en Panamá unas hormigas nómadas que hacen nidos temporales uniendo sus propios cuerpos unas con otras. Se mueven en enjambres, formando puentes con sus cuerpos para superar las irregularidades del terreno lo más rápidamente posible. Las hormigas van por el mundo sin atascos y uniéndose para superar obstáculos.

La misma técnica utilizan otros animales, como peces, pájaros o langostas: conforman con la unión de sus cuerpos un cerebro colectivo para moverse como un sólo organismo

Por el contrario, a los humanos nos encanta ir como rebaños de ovejas: empujándonos en una masa que tiende al descerebramiento colectivo. ¡Qué poco sabemos sobre otras prácticas de supervivencia! ¡Qué poco camino nos ha hecho recorrer nuestro desprecio a las especies no humanas!

Si fuéramos capaces de pensarnos como temporalidades, como cuerpos siempre en movimiento, el contexto y los seres y cosas con quienes nos relacionamos nos harían el favor de quitarnos del centro de la escena.

Como nómadas en movimiento constante, crearíamos nuestra propia manera de fluir. Y, quizás así, la razón totalitaria no nos expulsaría tan fácilmente del centro del poder para recluirnos en manicomios, cárceles, hospitales, escuelas o en nuestros Hogares-Dulces-Hogares.

1 comentario:

marcelo (nec) dijo...

Es muy bello este comentario, Richard Dawkins describe muchos ejemplos de la naturaleza "no vista", me gusta tu blog.