lunes, 5 de octubre de 2009

Alfonsina y el mar

La canción que más veces canté en mi vida.
Nuestra profesora de música (si es que se puede llamar así) del cole, en el que tuve que torturar mi cerebro durante 11 años, siempre cedía a nuestras súplicas y, al final de la patética clase, la arruinaba en el piano. (Es necesario aclarar que fue la misma profesora durante los 11 años. Es que en esa época, algunas cosas se quedaron estáticas....)

Era el ansiado momento en que la Peta - con quien compartí todos esos años de escolarización y muchísimos más de amor- y yo nos destrozábamos la garganta para llenar el silencio torturador de los gritos aplastados durante la dictadura.

Cuando llegábamos a la parte de "Te vas Alfonsina con tu soledad / qué dolores nuevos fuiste a buscar", nuestros aullidos se quebraran con unas lagrimitas.

Así tres veces por semana, más los fines de semana durante los viajes al campo en la parte de atrás de la camioneta, en la que cantábamos para engañar el frío, y Alfonsina era parte habitual del repertorio. Total, que no me olvido de la canción ni con cincuenta mil porros.



La Negra era comunista. Y un día se fue del país.
Alfonsina era poeta. Y un día decidió irse para siempre.

Mucha gente decía que estas dos mujeres eran locas. Como las Madres de Plaza de Mayo, pensábamos la Peta y yo.

Nosotras, en cambio, les estaremos eternamente agradecidas, porque mujeres como estas, con su valor y sus palabras, nos salvaron de la locura.


Y el poema de Alfonsina Storni:

VOY A DORMIR

Dientes de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara a la cabecera;
una constelación; la que te guste;
todas son buenas; bájala un poquito.

Déjame sola: oyes romper los brotes...
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases

para que olvides... Gracias. Ah, un encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido.

2 comentarios:

Lubna Horizontal dijo...

yo con la de todo cambia tuve un auténtico éxtasis (mi chamana nos la ponía en pleno subidón ayahuaskero).

qué pena coño que se muera la gente buena y lxs malxs vivan hasta los 90...

abrazo
Diana

PD: la palabras para verificar es "cherings" pero le ponemos una "e" más y es totalmente apropiada para nuestro futuro esperanzador, aunque sea sin la Mercedes Sosa

HelenLaFloresta dijo...

claro que si, nena, que espero seguir jodiendo unos cuantos años más, y si a esta altura del partido no me han quebrado, seguro que seguiré haciendo de árbol de tallo flexible! ;)

besosssss!!