lunes, 5 de octubre de 2009

Consejos vendo y para mí no tengo

Embajada de Brasil en Tegucigalpa, Septiembre 22, 2009. REUTERS/Edgard Garrido


Embajada de Brasil en Tegucigalpa, Septiembre23, 2009. REUTERS/Edgard Garrido

Zelaya sigue refugiado en la embajada de Brasil, custodiada por miles de militares. Allí perviven unas 70 personas, después de haber sobrevivido al bombardeo de sustancias químicas que provocan hemorragias nasales e intestinales, y magnéticas, tipo ultrasonido, que te ponen majara. Estas armas han sido utilizadas de manera mucho más contundente de la que se estila en Chile para disolver una manifestación.

Estas armas tienen diversas variantes. La que me ha tocado probar hace ya unos cuantos años era la más rudimentaria: parálisis instántanea. Es decir, respiras y contemplas con terror cómo se te vienen encima los caballos con sus respectivos jinetes uniformados y bien armados, o bien contemplas casi con fascinación el lento avance de los tanques. La reacción puede tardar bastantes segundos en despertar, por lo que, si superas el episodio, te queda una sensación de pánico incrustado que te inhabilitará para participar en próximos eventos de demostración democrática.

Traigo esta anécdota personal para remarcar que los efectos de la represión directa no son directos y a corto plazo, sino también indirectos y a largo plazo. Así se mantuvieron las dictaduras del terror, y no sólo a base de tiros. Pero quizás esta acotación es en vano, ya que tanto la población latinoamericana como europea conoce a la perfección los sistemas de terror político.

Siguiendo con el encierro en la embajada brasileña, comentar que las personas allí confinadas están viviendo el calvario de la incertidumbre, aparte de las condiciones insalubres en las que están conviviendo: cualquier comida que entre es pasada por las narices de los perros, hace un par de días se ha abierto la restricción de entrada a dos personas por día, hasta el ruido de un petardo es tomado como señal del ataque póstumo.

Lo más bochornoso es que esto también es parte de lo que llamamos democracia. La opinión pública intenta ser dividida, como siempre, en un "a favor" y un "en contra" de Zelaya. Para los primeros, el presidente despuesto es legítimo y no ha violado la Constitución. Para los segundos, no es más que un comunista criminal y un títere de Hugo Chávez.

Parece ser que siempre hay sólo dos puntos de vista: negro y blanco, bueno y malo, al mejor estilo de la Guerra Fría. Me recuerda al debate sobre la independencia de Euskadi: o estás a favor, y eres etarra, es decir, terrorista; o estás en contra, y eres español, es decir, demócrata. A eso siempre se le ha llamado "maniqueísmo".

La cuestión respetaría mucho más los principios democráticos si se hubiera exigido a Zelaya, Constitución en mano, que acatase sus mandatos. Ya sea a través de la presión interna como, porqué no, internacional. Recurrir a los militares es repetir una historia asquerosamente concurrida en Centroamérica. Utilizar la palabra "comunista" como insulto es sacar del arcón de los malos recuerdos las desapariciones de miles de personas. Probar armas químicas contra la población civil es seguir la moda en boga desde Vietnam.

Me pregunto si el sistema democrático es tan frágil no ya en Honduras, sino en Europa y EEUU, como para que no se les ocurran otras soluciones menos drásticas para "salvar" la democracia que golpes de estado y represión.

PD: Por esta entrada merezco una "Advertencia de Contenido". ¡Esto sí que es obsceno!


1 comentario:

Fer dijo...

Bueno antes que nada me recibe mi cordial saludo amiga.
Soy un Hondureño de nacimiento y al leer tu entrada de blog no puedo creer como te tienen de mal informada la prensa internacional, Primero en la embajada no fueron atacados/as con armas químicas (lógico estarían muertos ahora)o por lo menos habrían fotos de los ''prejuicios'' y además no hubiesen dado entrevistas a medio como telesur en el mismo instante del ''ataque''
segundo aca nadie habla de el Zelaya ''comunista'' te recuerdo que Honduras es un país del llamado 3er mundo donde solo un 45% de la población cursa la educación primaria, dudo mucho que la mayoría hayan leido el capital de Marx y sepan diferenciar lo utópico en sus cuatro tomos de algo real es la realidad somos un país pobre vivimos llenos de deudas hasta pagamos deudas que no debimos a Inglaterra ;), pero bueno ya fuera de sarcasmos, decirte que el gobierno actual es igual de desposta y caprichoso que el de Zelaya por eso en las elecciones asistió un 70% a votar (busca en google videos e imagenes para que constates con tus ojos y no digas que hubo fraude o fue menos o mas gente) QUEREMOS UN NUEVO GOBIERNO, no queremos ni a Goriletti ni a Zelaya, comprendo que sera el sueño mojado de unos pocos que se quede cualquiera de esos dos, pero de la mayoría no, segundo te dejo algo a pensar si Zelaya al llegar llamo a la insurrección popular y solo 200 personas o menos atendieron a este llamado en una ciudad de 1.700.000 habitantes eso no es un claro indicador de desaprobación popular?
Saludos y pasa buen día.