domingo, 4 de octubre de 2009

La transfobia mata


Ese ser que nació con pene y renegó de su condición masculina -¡cómo se atreve!-, o aquel otro que nació con una raja entre las piernas y no se conformó con lo que le dijeron era "su naturaleza" -¡cómo es posible!-, son mirados como amenazas al orden social y, por tanto, son susceptibles de ser domesticados, negados, patologizados y hasta exterminados.


Pero yo afirmo que la transexualidad no es una enfermedad. Y la prueba está en que no es eso lo que te mata: lo que te mata es la agresión social, la navaja del nazi, el puñetazo del tránsfoba, el protocolo médico que te quiere loca, loca de atar antes que reconocerte libre en tu sexualidad, autónoma en tu capacidad de gestionar tus órganos genitales. ¡Cómo te atreves!

Yo digo que la enfermedad no es la transexualidad, sino la transfobia. Esa sí que mata.




Este martes a las 18.30
en el Parc de la Ciutadella,
en la moderna y europea ciudad de Barcelona,
el FAGC organiza un homenaje a la transexual Sònia,
asesinada hace 18 años en ese mismo lugar
por un grupo de nazis
que hoy están en libertad.



Y este sábado 17 a las 18h
mani contra la patologización
de la transexualidad



Me pregunto si realmente se desmoronaría la sociedad
y se iniciaría una hecatombe total
si pudiéramos decidir sobre nuestros cuerpos
en lugar de que decidieran sobre ellos
la medicina
la policía
la escuela
los militares
la moral castradora
y tantas otras mierdas...

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