miércoles, 6 de enero de 2010

Síndrome premenstrual




Lo siento, son cosas de la química hormonal...

Este era el tango preferido de mi viejo, que me enseñó la letra de tanto repetírmelo. Si tuviera teléfono en el bacanal en el que seguro no descansa, le llamaría para decirle cuánto me resuenan hoy estos versos lunfardos. Él me crió para ser un buen varoncito y una nena con conocimientos de los sinsabores del amor. Seguro tendría algún buen chiste que me haría olvidar la veracidad de este tango maldito.

Aquí hay un diccionario de lunfardo para quienes no hayan transitado las aceras de los suburbios porteños.


"Mano a mano"
Rechiflao en mi tristeza, hoy te evoco y veo que has sido
en mi pobre vida paria sólo una buena mujer
tu presencia de bacana puso calor en mi nido
fuiste buena, consecuente, y yo sé que me has querido
como no quisiste a nadie, como no podrás querer.

Se dio el juego de remanye cuando vos, pobre percanta,
gambeteabas la pobreza en la casa de pensión:
hoy sos toda una bacana, la vida te ríe y canta,
los morlacos del otario los tirás a la marchanta
como juega el gato maula con el misero ratón.

Hoy tenés el mate lleno de infelices ilusiones
te engrupieron los otarios, las amigas, el gavión
la milonga entre magnates con sus locas tentaciones
donde triunfan y claudican milongueras pretensiones
se te ha entrado muy adentro en el pobre corazón.

Nada debo agradecerte, mano a mano hemos quedado,
no me importa lo que has hecho, lo que hacés ni lo que harás;
los favores recibidos creo habértelos pagado
y si alguna deuda chica sin querer se me ha olvidado
en la cuenta del otario que tenés se la cargás.

Mientras tanto que tus triunfos, pobres triunfos pasajeros,
sean una larga fila de riquezas y placer;
que el bacán que te acamala tenga pesos duraderos
que te abrás en las paradas con cafishios milongueros
y que digan los muchachos: “Es una buena mujer”.

Y mañana cuando seas descolado mueble viejo
y no tengas esperanzas en el pobre corazón
si precisás una ayuda, si te hace falta un consejo
acordate de este amigo que ha de jugarse el pellejo
p’ayudarte en lo que pueda cuando llegue la ocasión

2 comentarios:

Lubna Horizontal dijo...

tu papá tuvo que ser un buen amigo, genial la letra, filosofía al alcance de la mano

besos
Diana

HelenLaFloresta dijo...

sí, el viejo era lo más, amigo de toda la peña, un señor que soñaba con una limusina rosa. de algun lado tenia que salir yo, no?jeje