jueves, 17 de junio de 2010

La temeridad de lo monstruoso

Del blog de Leo: claudia rodriguez trans desde chile


y la vamos armando con quienes estamos y tenemos ganas aca tambien en el coño sur
gracias claudia por existir!


Una reflexión respecto de la invitación a exponer en el 2º Circuito de disidencia sexual de Cuds Chile. "Feminismo sin mujeres" 18.30, Universidad de Chile, Facultad de filosofia.

No soy su Semejante... ciertamente no podrian ponerse en mi lugar!!

Fue desde que comencé a participar en organizaciones gay que comprendí que lo femenino era de segunda categoría y que en absoluto se era vista como una "sujeta jurídica". Incluso desde la mirada pública y privada homosexual. Y mucho más profundo aun la mirada respecto de "lo femenino sobre lo masculino", el ser travestí carecía de total valor político y cultural. La visibilidad de lo trans en la organización de hombres gay siempre le quitó protagonismo comunicacional a sus demandas humanitarias, dado el morbo que imprime la heteronorma sobre un cuerpo fracasado.

Un cuerpo fracasado es una herida abierta tirada en la calle... es lo que llamamos "monstruoso"... el cuerpo descompuesto de un animal que no se sabe que es, si un perro o un ser humano. Podríamos decir que son los resabios de una dictadura militar, que hace disfrutar gloriosos de unos ojos llenos de sangre, la especialización de la tortura, una especie de porno terrorismo del cual en esos años los dirigentes gay no tenían idea, ni mucho menos los profesionales del periodismo se imaginarían de estas consecuencias posibles del deseo. Hay quienes a partir de ese gobierno quedaron disfrutando del fracaso que produjeron la electricidad en los cuerpos de otros, públicamente.

Mientras tanto por los 90 yo tragaba bombas de hormonas femeninas año tras año, con el propósito de humanizar mi desorden. Es decir transformar mi cuerpo de maricón pobre en un cuerpo coherente con mi corazón de mujercita acomodada. Esta heterosexualización feminizarte marcó la transformación de "la colita" al de una "modelo de mujer", pero que tampoco encajaría en la organización de hombres homosexuales, ni en la heterosexualidad.
El conflicto se aclararía al establecer la "transformación del cuerpo" por sobre el "objeto del deseo".
El año 94 participo en un taller de Margarita Pisano y surge la noción de Feminismo, la construcción del género y los cuerpos, desde ese momento se inicia un acercamiento con activistas lésbicas y cierto feminismo, a pesar de que para la Pisano las travestis repetíamos "el modelo de la mujer del patriarcado" que era necesario derribar.

Para este feminismo las travestis éramos cómplices del hegemónico enemigo... éramos contracciones del poder, pero no se reconoce en absoluto que "somos la mala construcción"... la Pedro Lemebel me dice: "se pueden operar toda, pero la psiquis de loca las delata cola"
Al pasar por los 90 con un montón de talleres, cursos, seminarios, marchas y manifestaciones en el cuerpo, no logro pertenecer ni al mundo de hombres homosexual, ni al mundo mujeres lésbicas. Tuve que reconocer que no había tanta solidaridad y que no había nada peor en el mundo que ser trans.
Al interior de las organizaciones LGBT los derechos humanos mantienen luchas encarnadas que no dejan de repetir el sistema patriarcal, por la mantención de las categorías, privilegios y exclusiones de diversidad de otras practicas problemáticas y criticas, por sobre todo incluyendo las estigmatizadas de fracaso. Entonces a las trans, al interior de las anormalidades Gay Lésbicas somos las Monstruas sin otra elección: el cuerpo descompuesto de un animal que no se sabe que es, si un perro o un ser humano.
En las organizaciones todo debe ser exitoso, así mismo como en la calle; no hay compañera Trabajadora sexual que no hable de sus exitosos encuentros, de los buenos clientes activos, con pichulas grandes que las buscan únicamente a ellas, en grandes autos para llevárselas a donde nunca ninguna ha logrado llegar antes... es como el discurso aspiracional de la clase media; se estudia en universidades privadas con créditos del estado en proceso de repactación... Somos como el poema del fracaso de la Gabriela Mistral; "todas íbamos a ser reinas"... Pero solo en la poesía hubo cierto atisbo de solidaridad: "íbamos"... en las organizaciones no... Por lo que es necesario ser rigurosa y no esperarla... ya no espero que la constitución de la política GLBT sea solidaria, humanitaria, ilustrada académica, científica, ni moral, ni ética, ni razonable, por que no es posible reivindicar el fracaso... esos cuerpos descompuesto de un animal que no se sabe que es, si un perro o un ser humano... el ejercicio de la violencia hipócrita y silente no alcanza para llegar hacer esos cruces.

Ya no hay teoría a la cual pueda dar crédito... toda teoría, todo conocimiento es arbitrario, interesado...

Desde hace varios años en los diferentes Encuentro Feminista de América Latina y el Caribe ha habido rechazo a la participación transexual y de manera violenta se nos ha refregado en la cara el no poseer un diagnostico medico de la feminidad de nuestros genitales, lo que constata fundamentalismos biologicistas en sus bases, por los que seriamos sin opción "monstruas" sin elección.

El imperio bio político exige el éxito de las organizaciones y sus pionetas a toda costa... Mojarse el poto pero salvarse del riesgo de muerte propia, la de los demás no importa... arriesgarse pero sin perder la facultad procreativa, ni la familia, ni la pareja, ni el trabajo... mojarse la raja pero sin pasar por el hambre...mojarse el poto sin tener que después pedir ayuda... Lo peor es pedir ayuda... Que vergüenza... de SIDA se debe morir en el closet... Mojarse el culo sin después necesitar de otros que corran riesgo de morir por ti... mamárselas solita por que "la loca es loca y se lo merece, por que se lo busco"

El devenir Monstruo contraviene la noción de organización... no es posible organizarse con el propósito de otra humanidad que no sea la occidental, blanca, angelical, paradisiaca... La transaccional... escupiendo a las feas, a las pobres, a las ignorantes, a las poblacionales por que son monstruosas y tienen la desfachatez de querer apropiarse de la cartografía de las minorías, con la espontaneidad de perras hambrientas.

El hombre elefante no es un ser humano, es un tropo, una multitud de seres humanos incapaz de ser contenido en la vasija de la ilustración, de la cristiandad, de los derechos, de la jurisprudencia ni de la ciencia... el hombre elefante es una niña punk, anarquista, terrorista, una niña que no le queda otra que jugar consigo misma por que al mundo le puede aterrar o causar un peligroso deseo de posesión de lo monstruoso y eso es a lo que la reivindicación le aterroriza, lo monstruoso aterroriza a los derechos humanos, al contrato social, al bienestar de la propiedad privada. El problema no es la propiedad privada, el problema es la develación que hace lo monstruoso de ésta, en las orgazaciones GLBT, en el discurso que sirve para hacer como si se quisiera cambiar al mundo, pero les enfurece y violenta lo monstruoso.


En la exclamación de Leonor Silvestri, pensadora porno terrorista argentina:


"no me interesa que me respeten, quiero que me deseen"

mi monstruosidad se acomoda feliz, nada me hizo tan mal en mi vida que el creer en los ideales conservadores de las organizaciones Glbt y sus reivindicaciones, que el feminismo y sus ansias binarias de derechos humanos, de desarrollo y bienestar. Las alegrías de consumir no son políticas... Los discursos organizacionales están llenos de prácticas inconfesables de alegrías de la maternidad, de monstruosidades de consumos de propiedades, de aferramiento a poderes hipócritas y silentes.

La problemática de la masculinidad y la feminidad son vuestras, yo las he abortado de mí.

La monstruosidad No debe pedir ningún espacio, los debemos generar aparte de los espacios del centro.

1 comentario:

Anarco Cerda Sudaka dijo...

nos conocimos con la claudia en el encuentro trans anti militarista de paraguay donde armamos alto bardo y jaleo
ahora nos vamos a volver a ver aca y alla con la claudia y seguimos desempolvaNDO este lado borde de la vida
es brutal ella