jueves, 8 de julio de 2010

Enfrentándome a mis propios ejércitos


Escribí el post anterior motivada por la mala hostia – el traje de la tristeza, dice el cuento – que me atravesó el día de ayer.

Hace un par de años disfruto de una alegría que me mueve a crear y a no hundirme. A veces desfallezco, pero sólo lo necesario para descansar y seguir andando. Sé que este estado de cosas no es habitual, ni en mi vida ni en las vidas ajenas, ni en mi mundo ni en los otros mundos. Por eso la cuido como río de oro, como si fuera el agua que brota de la fuente filosofal al ritmo de las estaciones del año, con más o menos fuerza pero siempre refrescante.

Como tantas cosas que valen la pena, esta alegría que me mueve estos últimos setecientos días de mi vida está motivada por una paradoja: la conciencia de la soledad y la muerte. La muerte de seres queridos, más o menos cercanos. Muertes algunas inmerecidas y otras a su tiempo, a veces esperadas, siempre profundamente tristes. Mi propia muerte, que sentí burlada aquella noche en que, Diana amada, compartíamos cama en La Floresta y un pino como tres troles se nos cayó en el techo.

Esa conciencia de mi propia muerte me llevó, el día después de aquella tormenta, a transformar un ensayo en mi primera novela, mi sueño postergado, porque me aterró darme cuenta de que podría haber muerto sin haber hablado. Esa conciencia de mi propia muerte se unió a la mesa de las otras muertes, y entre todas se pusieron de acuerdo para hacerme vivir.

Pero ayer – quizá por el calor que todavía sorprende – fue un día de mierda. Muchos pequeños detalles que se entrelazaron y fueron creando un ovillo de desgracias, broncas, desencuentros, injusticias.

El ovillo se me metió adentro y cuando empezó a joderme la cura del hígado, salió ese post.

Aturdida por la rabia y la tristeza, busqué mi último recuerdo de Natasha. Estábamos en el Barato, un día de semana tempranito por la tarde. Hablamos de muchas cosas. Todas estaban pintadas por la soledad.

La soledad… Nunca agradeceré lo suficiente a aquel pino homófono que me sacó del letargo de la autocomplacencia. Pero con la escritura empecé a gestar la conciencia de la soledad. Y esa no se va con un pino. Porque es un bosque impenetrable que a veces no me permite avanzar. Y tú, Diana querida, tantas entrañablemente veces eres la ninfa-fauno que me saca de esa espesura.

No me asusta la muerte en soledad, más bien la deseo. No soportaría el sufrimiento en los ojos ajenos. Pero la vida sin manos que coger es una tormenta de arena que no merece la pena soportarse.

Después de estas conversaciones con sonido de teclado, reafirmo mi miedo a la escritura. Eso demuestra su poder. Hay que tener mucho cuidado con el poder. Si un post que intentaba hacernos reflexionar sobre las uniones, puede crear rupturas, se me revuelven las tripas de pensar que pasará con las más de cien páginas de vómito aletargado que es esa novela post-tormenta.

La buena noticia: escribir es explosivo. Estamos armadas.

PD: para evitar efectos secundarios, mi mensaje es que ayuda más a vivir, querernos y cuidarnos que repartirnos hostias. Y que siento muchísimo haber generado sentimientos de injusticia en alguien que admiro y amo.

10 comentarios:

Anarco Cerda Sudaka dijo...

pues yo creo varias cosas
creo que como dijo don bigote amado nietzsche ser amiga es ser tambien enemiga
que la amistad debe dar lugar a poder decirnos un par de cosas feas y continuar fortalecidas que quien te desea y quiere realmente puede confrontarte y que eso fortalece no hiere
creo que el significado no puede ser anclado y que mas alla de lo que quisieramos haber dicho el sentido de la obra y de la amistad se termina de entender en la instancia de la recepcion
creo en la paciencia con las amigas
creo en su buena leche siempre
en su etica
en sus deseos hacia mi y hacia todas
creo en su capacidad de como decimos aca bajar un cambio para la pelota
todas nos vamos a morir
yo no me quiero morir sola
quiero morirme si puedo elegir con algunas de uds al lado en neustra casa la mia la tuya que importa las cosas son de todsa celebrando el contacto con lo inefable
quiero morir con mi gente sentida con las personas con las que me afecto las que me valen la vida
quiero que me cremen y la gente me diga Leo aunque amo cuando mis amantes me dicen "leonor" en la cama
quiero que vos y diana esten ahi si me muero y que vengan a verme si no me muero ahi
quiero que comprendan que nada hay mas precioso que la amistad y que la amistad comprende tambien malosentendidos y hostiazos
quiero entrar a la muerte con los ojos abiertos sosteniendo las manos de mis amigas que son mis amantes y mis cumpas de viaje porque para mi todo eso es igual y lo mismo
creo en la capacidad de dejar pasar y no siempre decirse todo lo que pensamos porque para que herir a las amigas
creo en aceptarlas incluso en las cosas que no acuerdo porque incluso esas miserias me encantan porque esas miserias vienen de la juventud del espiritu y no de la mala leche
si estamos armandas y no nos apuntamos
eso esta muy bien
creo haber entendido tu reflexion sobre esta trans que se murio una mas una muerte mas tremenda como todas las muertes travestis que conoci aca en buenos aires
y tu reflexion me dio mucho que pensar sobre la vida la soledad la muerte y la amistad

HelenLaFloresta dijo...

gracias leonor

mientras tanto, vivamos

(ya sabés: soy parca)

Lubna Horizontal dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lubna Horizontal dijo...

uffff... yo no sé qué decir, Helen, Leo, vuestras palabras me pusieron al borde de mí.

Discúlpame Helen si mis palabras te hirieron, estoy verdaderamente enfadada. No contigo en concreto, sería absurdo, pero sí con la gente. Despierto muchas mañanas desde hace tiempo pensando que el mundo es idiota, que no me gusta la gente, que me gustaría que no existiera nadie. Intento aplacar ese sentimiento confiando en que la gente a la que quiero hará cosas que me gustan.

Pero personas muy cercanas a mí parecen haber elegido un mal momento para hacer las cosas mal.

De tu post anterior lo que me enfureció es que yo quería a Natasha, de verdad, y tu texto me hizo darme cuenta de que yo también la abandoné. Me hace pensar que quizás os puedo abandonar a todas y seguir pensando que actué correctamente.

También me enfureció tu capacidad de hablar de ella y mi incapacidad de hacerlo. Mi bloqueo bloqueante.

Yo también te amo querida, y siento tirarte mierda, esto también es la amistad, no?

dejo un beso a las dos,
Diana

la Quimera Rosa dijo...

gelou,


solo para avisar que a partir de esta noche a las 22 hrs, en la bata, el 23, el madame jazmin y el barato se estarán ofreciendo bonos de contribución -y alegría- a 20 euros para poder pagar la incineración de natasha...la que quiera no tiene más que hacercarse a cualquier bar de estos y llevarse su bonito a casa.
Y también se ha abierto una cuenta para hacer ingresos que circula por facebook.

Nos haremos cargo de su muerte material, no como familia, en mi opinion, sino como red que somos que cuando podemos y queremos y creeemos que es necesario allí ponemos la energía( tengamos o no tengamos relacion o afinidad con la persona).

bs

ce

HelenLaFloresta dijo...

la culpa sólo es buena para quienes quieren ir al cielo.. no vale la pena torturarse con ella: nos aleja de las razones verdaderas

diana,no tengo nada que perdonarte. creo que tienes rabia porque la muerte es tirana, y hace más daño que nada. es la demostración de la fragilidad de la vida, del amor, y de todo lo que creemos tan importante. y, sobre todo, la conciencia de que hay cosas que no tienen marcha atras.

la gente es mayoritariamente asquerosa mirada desde lejos. pero desde bien cerquita, los humanos pueden llegar a ser seres adorables. las amigas la cagan, es verdad, la traición es asquerosa, pero mientras estemos vivas hay cosas que pueden cambiar. como dice leo: "el significado no puede ser anclado"

tomate tu tiempo para llorar, que las lágrimas también alimentan

gracias ceci por avisar. allí nos vemos

mil besos a las tres

Anarco Cerda Sudaka dijo...

pues hagamos el ritual que nos hace falta hacer
y la culpa no sirve de nada
no se puede salvar a todo el mundo y todas vamos a morir de todas maneras
el tema es como...
unidas amigas queridas juntas tanto costo encontrarnos...
a llorar y a vivir nada mas gracias

Post_op dijo...

A mi me cabrea el sentido sombrío y doloroso que posee la muerte aquí, dejándonos indefensas cuando nos encontramos de bruces con ella y experimentamos la perdida con este sentido del óbito más desolador y aterrador que no es mas que una interpretación sobre El acontecimiento de la Muerte construida socialmente como la hemos visto y mamado a nuestro paso.
El tiempo a menudo me pasa volando y la rutina o el vivir un presente en un estado de aletargamiento constante a veces provoca en mi una inconsciencia temporal con espaciosos sobresaltos de nostalgia de personas que quiero y que no me encuentro casualmente y que me dan ganas de buscar..
quería a Natasha, me da pena no volver a verla, nunca he querido crear lazos afectivos demasiado cercanos con ella es verdad, creo que siempre me ha dado miedo, era un volcán, demasiado intensa como para poderla controlar, demasiado reinas las dos como para podernos aguantar sin explotar.. pero Natasha siempre supo que yo estaba allí, que la quería sin acercarme del todo y que podía contar conmigo..
..era una guerrera, una superviviente, creo que vivió muy intensamente y eso me hace feliz, para quien la conocía no pasaba desapercibida, por donde pasaba creaba una ola de glamour barato que fascinaba inevitablemente, era una Señora, La Divina! ha dejado rastro, nos ha dejado muchas cosas..
yo aunque triste por su perdida prefiero no llorarla y después de beber un trago de Tía María brindando a su salud, le extiendo la mas grande de mis sonrisas, complice, cuando la pienso y la rememoro con un foco de luz naranja apuntándole el rostro, medio desnuda, siempre en tetas, grandiosa, interpretando "Como yo te amo" mientras toda la familia le hace los coros a su alrededor..
Estoy segura de que Natasha si hubiese visto como se ha movilizado la familia para darle un entierro digno y un homenaje merecido, se hubiese sentido feliz y mas diosa que nunca..
A mi me ha conmovido..
No creo que Natasha se hubiese ido triste.. prefiero recordarla así, con su fuerza para ponerse sus mejores galas y salir a emborracharse por los bares del Raval, siempre Divina, y aunque por donde pasaba causaba pasiones o desprecios, no le sobraban fuerzas para siempre levantarse con la cabeza bien alta y rodearse de marikas, bolleras, trans, perras de todo tipo, exhibicionistas como ella, precarias, trasnochadas, putas y drogadictas que la adoraban como una Musa, eso le hacía feliz.
Unxs la han querido mas, otrxs menos, unxs estuvieron mas implicadxs con ella antes, otras ahora, así como otras nunca estuvieron, pero nadie abandono nunca a Natasha, al final este grupo de degeneradas han sido las únicas personas que han seguido preocupándose por ella hasta el final..

http://www.youtube.com/watch?v=K6eWs0w5YZE&feature=related

Post_op dijo...

No es un comentario como colectivo, soy Majo :)

HelenLaFloresta dijo...

la muerte es tan dolorosa como la vida, y para mí, que tengo más de 40 años, la muerte y la vida son dos caras de la misma moneda

hago o dejo de hacer muchas cosas pensando en la muerte, y no la veo como un acontecimiento lúgubre ni tenebroso. la veo como el gran final. después de esa duna ya no hay nada.

y eso no es más o menos triste: es así. afortunadamente, no somos inmortales. sólo nos faltaría eso a los humanos para alimentar nuestra soberbia...

la muerte cabrea muchas veces. es el final del juego, cómo no va a cabrear?