miércoles, 3 de noviembre de 2010

desobediencia sexual


estuvimos en las jornadas de desobediencia sexual... y, quien más, quien menos, desobedeció...

me quedo con la sensación de que hablamos mucho y desobedimos poco, pero igual es que arrastro un cansancio hacia ciertas formas de la política que me lleva al escepticismo. o es que necesito acción directa para salir del cansancio, y mi estado físico no concuerda con mis deseos. metafóricamente hablando, quisiera tirar piedras y estoy escribiendo posts... en fin...

el taller para exorcisar la violencia que hice el sábado no me gustó nada. la gente se rió mucho y la pasó muy bien, de hecho querían más. pero no logré ni uno de mis objetivos. un taller performativo necesita de cierta intimidad, o de un espacio más o menos definido. y estas jornadas eran más un cúmulo de entusiasmos que un espacio definido. y no iba a ir yo a aguar semejante fiesta: el entusiasmo es pasión, y sin pasión no hay transformación posible. porque aunque todo cambie, si no tenemos la mirada impregnada de pasión, no vemos nada. igual me quedo contenta: la risa es también antídoto del veneno de la represión

hubo prolongados debates sobre las imposiciones y violencias que la división binaria de género ejerce sobre nuestros cuerpos, exposiciones del trabajo de activistas y performers, fiesta y performances de perras en celo y un poco de frío. en resumen: necesidad de generar discursos que representen sexualidades, cuerpos e identidades múltiples y abiertas; perrismo calentorro imprescindible para desobedecer las normas morales y herramientas para quien quiera avanzar un pasito más allá en la lucha por un mundo habitable.

a las organizadoras: gracias por curraros este espacio, gracias por la comida y por las ganas. eso sí, para la próxima hacemos una colecta de colchones: invitan a la orgía y reconfortan espaldas cansadas!

4 comentarios:

Alicia Errasti dijo...

Siento mucho que no te haya gustado el taller que llevaste a cabo.
Yo fuí una de las que se lo pasó muy bien, se rió mucho y estaba entusiasmada.
Estoy de acuerdo en que se necesitaba un espacio más definido y de cierta intimidad, quizás uno como el de la cárcel. ¿Qué mejor espacio como ése para exorcisar la violenci?. Pues bien, gracias a ti, lo vamos a intentar hacer en la cárcel de Valladolid.

Corremos el riesgo de provocar un motín y de que salgan por los aires los funcionarios de prisiones, jajaja.
Muchas gracias por todo.

HelenLaFloresta dijo...

alicia,
lo que no me gustó es que casi no propuse ejercicios para exorcisar la violencia. no es una crítica al espacio, sino a que mi propuesta no se puede adaptar a cualquier espacio. y eso no lo había pensado antes, aunque sabía que iba a ir mucha gente.
si lo vais a intentar en la cárcel, te pasaría los ejercicios que pensaba hacer, ya que se me quedaron en el tintero...sobre todo en un espacio como la cárcel, estaría bien pensar en sacar y luego contener emocionalmente, no sea k lo del motín se haga realidad..
escríbime a helenlafloresta@gmail.com y te los mando

y gracias a ti!!

HelenLaFloresta dijo...

alguien me ha enviado a la mierda por este post... no sé porqué... me gustaría leer los motivos...

Míriam dijo...

"Quisiera tirar piedras y estoy escribiendo posts..."
Grande eres.