viernes, 5 de noviembre de 2010

vida en fragmentos



 
1
Sales del hospital. Sed de movimiento. Pero tu cuerpo te traiciona.
Los primeros días no puedes ni leer el diario. Libros sí. Pensar sí, resistir el bombardeo del mundo, no. Escribes. Duermes. Comes. Follas. Piensas en viajar. Ahora no, luego.
Hay un encuentro de transfeminismo en Sevilla. Escribes el mail de inscripción. Lo borras. Lo reescribes. Lo descartas. Definir el transfeminismo. Imaginas las salas llenas, las mesas redondas, las palabras duras. Tus amigas. La gente. Reirán, beberán, discutirán. Seguirles el ritmo. ¿Cómo?
Cambio de vida. Entonces sube tu vecina, Slavina. Beatriz Preciado da un taller en Bilbao. Acabas de leer Pornotopía. Estas leyendo el Testo Yonqui. Hace años que quieres ir a Bilbao.
Esa misma noche compras el pasaje. Quizás es una estupidez. Faltan casi dos meses para el viaje, es muy probable que en ese momento ya hayas vuelto a ser esclava.
El curso es un lunes y un martes. Decides salir el viernes al mediodía (te escaparías del zulo), hacer turismo de algún tipo (ya se te ocurrirá algo), y volver el miércoles para estar a las 9 con los grilletes puestos (el martes dirás que tienes que ir al hospital).
Soledad. Cuando las perras acaben de parir el transfeminismo y vuelvan agotadas a sus cuchas, tú estarás andando la riera de Bilbao hacia la tecnosexualidad. Cambio de vida. Abro el paraguas. Me anticipo. 

3
Una semana antes de ir a Bilbao vas a las jornadas de desobediencia sexual en Castellón. Das un taller de exorcismo de violencia rivas. Ahora que eres post-vicio tendrás que abstenerte de la fiesta. Preparas el taller con entusiasmo.
María Llopis te ofrece alojamiento en su casa, no tendrás que pasar frío ni dormir en el suelo. Llevas el termo lleno de infusión, todos tus complementos dietéticos, las flores de Bach. La debilidad parece agua pasada.
La primera tarde en Castellón tomas analgésicos y antiinflamatorios. A la noche intentas bailar, pero te mueves como un robot  oxidado. Las dos noches te vas a dormir en la carroza de Cenicienta.
Sientes distancia, no oyes los ladridos. Estás en cuarentena. Desconectada. Cambio de vida. Pero, ¿cómo?, ¿con quién?
A la vuelta de Castellón decides ponerte fuerte. Caminas cada día. Subes cuestas. Comes en abundancia. Vuelves a la ternera. No te sienta bien, pero te da fuerzas. Cada día te cansas menos. Vuelves a los porros. Te arrepientes. Te traicionas. Te engañas. Es lo único que me eclipsa. La realidad es demasiado rugosa, insípida, aburrida. Y estás sola. 

5
Bajas a la calle. La noche. Buscas lo viejo. Caminas una calle y te encuentras con en el río. Invita a bordearlo, pero estás a pie del Everest con muletas enterradas en la nieve.
Das media vuelta. Calle abajo. Gitanas. Un yonqui. Tascas de puertas cerradas. Humo tras los cristales. Alcohol. Una plaza.
Un supermercado. Lo pasas. Vuelves. Entras. Manzanas, agua, peras, galletas de maíz, queso blanco. Tienes diarrea. Estás mareada. Las palabras te llaman.
Subes la escalera con dificultad. Comes. Corres al lavabo. Un porro. Las palabras, la pantalla blanca, el teclado invisible. Hormiguitas que avanzan afanosas por marcar el presente. Los dedos como si tocaran una melodía del desvelo. Desmantelas el silencio. Intentas  tapar la sordidez de la ciudad.

6
Agosto fue escenario de tu aventura robinsoniana. Setiembre el ruido. Dolor. Octubre la letanía. Noviembre el despertar. Lento, resacoso, precavido. Aturdimiento. Demasiados humanos.

7
Salir de casa. He abusado de su hospitalidad. Necesitaba otros muebles, un olor no contaminado por resina quemada, un ruido ajeno al caer de las bellotas, sin palomas trajinando las encinas.
Entiendes que el aire de suburbio puede ser tan nocivo como el del gasoil quemado. Todo depende de los pulmones que lo inspiren.


5 comentarios:

Míriam dijo...

La Vida

Pat dijo...

ays! ahora sí que me tocó a mi este post...

sola...

ese es el(uno de los) problema(s): ¿cuando no se puede seguir de determinada forma, y se busca una otra forma posible de estar... indefectiblemente tiene que estar una... sola?

vaya pareja habríamos hecho en Castellón o en Bilbao, preciosa! :D vamos a tener que hacer la manada de las tulliditas y cansaditas o algo asin...

muchos besos...

Lucy Sombra dijo...

me gustaría decir algo más inteligente, pero solo puedo decir que este post me ha encantado. como acompañarte en todo lo que cuentas... muchos besos helen

HelenLaFloresta dijo...

gracias guapas! pues al final, la vida es mucho más de lo que soñamos con que vivir... y me he liado... el riñon estara jodido, pero estos pulmones dan todavia demasiado de si...
besos!!

Lubna Horizontal dijo...

nenaaaaaa, me ha encantado este post. no andas desacertada con lo que dices de sevilla, ya te contaré, tengo algunas sorpresas inquietantes y un dolor de ovarios, panza y tripas terrorífico. será del parto o del cagarro.

te beso, qué bien saber cuándo vuelves y saber que no vuelves a los grilletes, al menos no a los que habías imaginado.

Diana