domingo, 5 de diciembre de 2010

domingo de diva decrépita

retención de líquidos. párpados como aceitunas de las gordas. vestigios de angustias de sábado por la mañana. hace veinticuatro horas supe que se imponía la espera. espera quiere decir: "dejar de avanzar". y me escapé. en mi asilo, hice fuego hasta quemarme las piernas. fumé porro hasta hacer arder las neuronas. sin separarme de fogwill.

hay mucho macho latino en fogwill, muchos judíos y mucho gato. gatos son las minas que cobran. yo soy tan pelotuda que nunca cobré. ¿por qué no?, me dice lucas. por boluda, contesto.si les hubiera cobrado a todos los giles con los que me acoste que después no quieren volver a verme porque les da miedo una mina que no tiene miedo, ahora por lo menos... Lucas interrumpe: tendríamos un buen sofa. y un home cinema que te cagas. pero tenemos un sofa de mierda y un sonido estereo que me regaló el último amante que se despidió con un meil diciendo que se sentía tan inferior respecto a mí que no podía soportarlo.

salir de abajo del edredón un domingo es difícil. lo conseguí gracias al fuego, otra vez. sigo con fogwill: "narrar no es más que un medio de llamar la atención, soltar un aliento y escucharse. Siempre el tema es la lengua, ese órgano anfibio que suele salir del cuerpo para gustar, explorar y significar, y que en las "lenguas" latinas presta su nombre para referir al lenguaje, otra entidad que vive adentro y afuera."

fogwill es muy bueno. "vivir afuera". afuera es donde estamos, claro. y él se mete en las cabezas de quienes están afuera y dice lo que piensan. lástima que me recuerda demasiado el espacio infectado de heteronormatividad del que se ríen los incrédulos, pensando que esos males no son problema de ellos, que preocuparse por el drama de la identidad es cosa de minas, de putos, de pendejos y de giles. a ellos, los machos, esas cosas no les afectan.

me pregunto si fogwill se metió en la cabeza de esa gente para escribir o es la gente la que se le metió en la cabeza y le hace decir cosas como esta:
"Un divorciado es un cuerpo errante, hecho de restos de algo que fracasó. Habría que prohibir el divorcio. El divorcio es una institución errónea, diseñado para facilitar la recurrencia en el matrimonio de alguien que probó que no sirve para eso. Es decir: que no sirve para nada. Un verdadero hombre debe tener su economía bien organizada para comprar una mujer de modo que, bajo ninguna circunstancia, puedan llegar a confundirlo con un divorciado."

en cuanto me dejen fogwill, el fuego y el porro salir de aquí, voy al taller de micro-sexos de jaime del vall, la fundadora junto con sayak valencia y la zorra suprema del club de las divas decrépitas, a ver si entre todas nos sacudimos las plumas y transformamos nuestra horrorosa decrepitud en algo más amable, algo que nos permita dejar de lado que las que vivimos afuera también tenemos que lidiar cada día con los de adentro, esos hombres verdaderos que vampirizan y agotan.

2 comentarios:

slavina dijo...

yo no he conseguido llegar :(
estaba escondida en casa de una amiga a sufrir un virus intestinal acompañado de crisis de ansiedad.

me siento solo decrepita, diva para nada.

HelenLaFloresta dijo...

jaja! bueno, la decrepitud es un virus invernal k trae el kapitalismo gore.. la ultima moda... lo de diva siempre se puede performar...

k onda hoy en la rimaia???

¡animos!