viernes, 31 de diciembre de 2010

Último día del 2010. Podemos jugar a que da igual, que cada día es diferente o que todos son iguales, que no es más que una noche engalanada. Pero no somos sólo huesos, músculos, fluidos y organos acompasados. También somos celebraciones, símbolos, ritos de paso.

Recuerdo muchos treintaiunos... hubo de todo. Emoción siempre. Hoy es gris, casi cálido, húmedo, expectante. Estoy sola, en silencio. Voy dedicando el día a lo que no hago nunca: no hacer nada. Sólo miro Dexter, porque es un asesino en serie que lo único que siente cuando mata un malo es ganas de seguir matándoles. Así estaré hasta la noche.

Cuando se haga oscuro, me ducharé, cenaremos y saldré a buscar el ruido, el tumulto, la música, el gran quilombo. Quiero bailar hasta no poder más y luego volver a empezar. Sólo así conseguiré el exorcismo que vengo buscando, y no volveré a envidiar a Dexter.

Que cada quien consiga el suyo. ¡Y a disfrutarlo!

2 comentarios:

Itziar a ratos dijo...

bessssssos zorra
otro año para acabar con los malos (o minimizar el daño que nos hacen) sin derramar más que nuestra propia gloriosa sangre, que los malos huelen muy mal...
y juntas
te kiero!!!!!

slavina dijo...

que la Diosa te toque el culo mientras bailas - y no quite la mano de allì.
un abrazo desde roma, vecina.