miércoles, 23 de febrero de 2011

Entrevista a María Galindo, feminista y agitadora callejera, grafitera y una de las mujeres de la casa "La virgen de los deseos" del colectivo boliviano "Mujeres creando"


El análisis político que yo veo en feminismos como el italiano, el español o el alemán esta extraviado. Ha perdido la vocación de interpelar al poder y a los partidos políticos, ha perdido la iniciativa. Están en una crisis profunda la gente ha sido absorbida por las subvenciones estatales y sobretodo ha perdido capacidad de propuesta y capacidad de imaginación. No se puede decir que existe una relación porque los espacios de relación están sujetos a los tejidos estatales y oenegistas donde de ambos lados intervienen mujeres adormecidas y cooptadas. En esos espacios las europeas juegan a matriz civilizatoria y juegan a modelo y las mujeres del sur juegan a beneficiarias de esos modelos, pero en ambos casos se trata de un juego de roles poco o nada vital.

entrevista completa



La virgen de los deseos es un espacio feminista autogestionado y autosostenido económicamente bajo la forma de una cooperativa. Cuenta con una guardería en la que trabajan 23 mujeres que viven de eso, un hostal con una habitación libre solidaria, una ducha calientita para quien la necesite, escuela de alfabetización, espacio de informática, una radio libre, un mercado agroecológico, una tienda artesanal y librería, un área académica con talleres y seminarios, un comedor y un consultorio médico gratuito... María Galindo la define así:
 
Explicar que es la virgen no es tan simple como parece, no es la sede de un grupo o movimiento, no es un centro cultural, ni siquiera es una casa de mujeres o para mujeres, o una casa autogestionaria como nosotras mismas hemos quedado en llamarla.
La "Virgen de los Deseos" es una forma de recoger una estrategia que las mujeres hemos tenido a lo largo de la historia, estrategia que ha pasado por la huida de la reclusión y la construcción de un espacio entre nosotras hacia la sociedad. 
Si estuviéramos en el siglo XVI quien sabe la virgen de los deseos sería un convento, ¡vaya ironía¡.
Si estuviéramos en el siglo XIX la virgen de los deseos sería un Quilombo, un lugar de esclavas huidas que se juntan a organizarse en libertad.

(un quilombo es una casa de lenocinio) 

No hay comentarios: