sábado, 12 de marzo de 2011

Va de semen

finalmente, ayer vi A Serbian film... eran las 18h cuando cerré el portátil y salí a la calle desconcertada y fumadísima (¿cómo iba a atreverme, si no?)

fui a barcelona a ver la pieza de Mauricio González sobre sus visitas a la película Boys in the Sand (1971) de Wakefield Poole. La deconstrucción irónica del bailarín sobre El lago de los cines, el ballet clásico por excelencia que el mismo Wakefield Poole había bailado muchísimas veces mientras era parte del Ballet Ruso de Montecarlo, y su posterior comparación con el mito del cine porno gay fue hilarante.
Mauricio trazó un espiral de semen que unía el tutú de la bailarina clásica, el tutú-semen de la bailarina trans y el semen-tutú de Boys in the sand... Me reí, claro, y así se desdibujó un poco el rictus facial que me había dejado A serbian film.

Mucha gente se carcajeaba mientras Mauricio se desplazaba graciosamente por el escenario: porque iba en pelotas, porque se burlaba del ballet clásico, porque se tragaron 15 minutos de un cruising en pantalla gigante sin poder hacer más que eso: reír, soltar el nerviosismo con risa...porque los enroques entre caballos deconciertan, los desplazamientos siempre sorprenden, cambiar la cita de contexto produce giros inesperados: ver una peli porno gay en un centro de cultura contemporáneo con música de tchaikovsky mientras un bailarín - que lleva como único atuendo una casaca azul estridente, bambas, una peluca y el pinganillo del micrófono - cruza el escenario con saltitos císnicos es bastante raro... y ver una parte del Lago de los cisnes interpretado por el Ballet Ruso de Montecarlo a ritmo de tecno-pop ni te digo...



Intenté aferrarme a las imágenes de esas pollas de burro para olvidarme el serbian film... reí con el resto para pasar página a ese porno brutal, pero cuando salí un frío horrible había secuestrado la primavera y el viento me devolvió a mi obsesión. Corre a casa corre... la calle está llena de humanos

y mientras casi huyo veo pasar corriendo a una familia joven y guapa que no quiere perder el tren ("¿no se dan cuenta de lo que les podría pasar mañana si esto se transforma en un territorio en guerra?"); a una chica desplazándose a duras penas sobre unos taconazos ("¿Y si la tumbaran al suelo y la ataran de las muñecas a una cama y...?"); a un señor que se adormece dos asientos más adelante ("¿pagaría por ver la reproducción casera de la guerra?")... me encajo los auriculares sin dejar ni un mínimo espacio para la filtración de sonidos, pero la música de Wikluh Sky me sigue retumbando en el cerebro.

Pienso en coger titulares de la guerra de Bosnia, como le llamábamos, y juntarlos todos y hacer un pase de A serbian film y luego ir pasando los titulares uno a uno... "Condenan a serbios por violaciones masivas",
"Miles de mujeres musulmanas fueron torturadas y violadas salvajemente durante la limpieza étnica",
"La mayoría de los niños concebidos en violaciones serán internados en orfanatos de Bosnia o de la vecina Croacia", ‘Quieres que te viole o prefieres mirar?’, "Mi hijo, de 16 años, lo vio todo."






¿Sería capaz de volver a ver esta película? ¿Sería capaz de olvidarla? ¿Sería capaz de distraer mi obsesión?
No a todo...

aunque la película es buenísima: un guión plagado de metáforas, música acojonante, ritmo trepidante, buenísima actuación, dirección impecable, y una última media hora que obliga muchas veces a dar vuelta la cara y, algo que nunca me habia pasado, taparse los oídos, pero ni por asomo hubiera sido capaz de abandonar "la butaca"... hasta el final, en la vida hay que llegar hasta el final.. así lo repiten varias veces en el film y así entiendes que es la lógica de la guerra: acabar lo que se ha empezado, cerrar destinos, terminar con lo que se vino a terminar...

cuando pienso que un fotograma sólo puede llegar a representar una nanoporción de la realidad, lo que me da terror no es a fucking good movie sino la humanidad, eso es lo pornogore, la humanidad...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

No podías explicar mejor la peli (o mejor dicho las sensaciones que produce), la vi antes de ayer después de haber leído tu post cuando lo publicaste.

Estaba sola en casa, luego no podía dormirme aterrorizada, pensaba cómo sería estar en guerra,de cómo somos capaces de todo, de porqué no la apagué y cerré el portátil, tuve miedo de mi misma, tengo miedo de mi misma.

Ahora cuando voy por la calle me imagino cosas horribles, que de vivir en otro lado, nos hubiesen podido pasar, o qué coño! a muchxs nos han pasado ya!!!

No sé cómo describir bien lo que siento, pero siendo terror cuando me meto en la cama y sigo viendo las escenas del film. No creo que se me olvide nunca, no sé si recomendarla a mis amigxs para compartir este miedo, o sería joderxs...

pfff

Belén

Lola dijo...

No me atrevo, soy una cobarde

HelenLaFloresta dijo...

leo vuestros comentarios y otra vez el post despues de la muerte de patricia heras, y todo adquiere otro sentido... vivimos inmersas en la lógica de la guerra...
ver o no ver esta película es enfrentarse a la realidad o ignorarla. ojalá tuviera esta última opción, pero siempre fui una corredora de velos...
no sé es cobarde por no querer enfrentarse al horror, sólo demuestra sensatez... yo es k ya sólo puedo utilizar la sensatez para poner un poco de orden en la locura...