miércoles, 18 de abril de 2012

Otro día de mierda y van...

la vida se parece hoy a esta fotografía de horacio: un camino entre tumbas, un pasillo de sol y sombra (pero la sombra ocupa más espacio), y al fondo una escalera que no va a ninguna parte. 


Amanece nublado. A punto de llover, pero sin el beneficio de la lluvia. Los ojos hinchados me recuerdan la discusión de la noche anterior, la decepción, la violencia del hogar familiar. Los intestinos revueltos me devuelven al atracón que siguió a la tristeza. Me refugio en la escritura de un relato erótico (¿o pornográfico?) hasta que decido leer mails. Craso error. Allí está el mundo. También nublado, también resacoso, también violento y con atracón intestinal. Sé que hay revueltas en Montreal, que la gente no se rinde, como no se rinde el monopolio del uso legítimo de la violencia; sé también que es momento de declarar la renta, que el Estado sigue persiguiendo la profundización de la pobreza y el castigo penal a la honestidad. No puedo escapar a nada de esto, como no puedo evitar los ojos hinchados y las tripas revueltas. Causa-efecto; responsabilidad-consecuencia.
Hoy es miércoles, día absurdo, enfermo de productividad, a espaldas de la desidia del martes y orgullosamente erecto frente al pasotismo del jueves. Otro día de mierda, con pronóstico de chaparrones que no caen y de mierdas que no quieren abandonar el calor intestinal.
Pienso en un post sobre las revueltas canadienses, las chilenas, las colombianas. Pero decido no vomitar mi incredulidad, no es responsable. Intento pues modificar el borrador de Hacienda. Entonces veo que me han pillado. Por unos euros de mierda de un trabajo mal pagado por una gran institución. Intento reclamar pero me pierdo en el laberinto de tributos y rendimientos. Vuelvo al relato pornográfico (¿o erótico?) pero me resuelta risueño. Me abandono a la certeza de que la mañana ha sido sepultada por cenizas de polvos imposibles, gritos silenciados y manifestaciones sangrientas... perlas ensangrentadas... flores pisoteadas... Podría darla por muerta ya y darlo todo para que la tarde me reconcilie con el mundo. Pero, ¿qué mundo? Hoy es otro día de mierda, déjalo, ya lloverá...

1 comentario:

dulce susurro de cuchillas dijo...

Cierto, otro día de mierda en un mismo mundo....No te agobies, ya vendrán tiempos mejores, pronto despertarás seducida por la vida.
Preciosa la metáfora que haces de la imagen.

bsos