domingo, 13 de enero de 2013

a compartir, que se acaba el mundo!

gracias, o mejor, desgracias a la crisis, la gente va menos atolondrada con subvenciones y convocatorias y se dedica a reunirse en busca del apoyo perdido. desde hace meses asisto a todo tipo de encuentros que son jams de conocimientos en los que personas dedicadas a la creación artística, el pensamiento crítico y la acción política se reúnen para compartir saberes y discutir sobre la sostenibilidad del arte, la cultura, las maneras de hacer política y nuestras formas de vida. la lógica del hackmeeting se extiende y permea otras formas de hacer y deshacer. nuestras virtualizadas identidades se buscan para tocarse y, en ese encuentro cuerpo a cuerpo, se reconocen y mutan (también aprovechan para emborracharse y ligar, pero esto no es tanto un aliciente como una condición sine qua non)

 ayer sábado 12 de enero hubo en barcelona al menos dos encuentros de este tipo: el glitxbitx y memory bytes


el glitxbitx es una jam de conocimientos en torno al error: identificarlo, reutilizarlo, resignificarlo.
mofarse del error, pensarlo como quien ocupa su preciado tiempo en minijuegos.com: te equivocas, aprendes de ello, pasas al siguiente nivel, te vuelves a equivocar. una espiral de progreso que lleva a dejar de trabajar y de hacer cosas útiles para pasarte unas cuantas horas fallando una y otra vez. bastante distinto a la vida, en la que no hay estadios superiores a donde llegar una vez superados los errores ni la posibilidad de volver a atrás para corregir los fallos cometidos. pero útil como metodología para la creación, donde tampoco podemos volver atrás pero sí limpiar, pulir, recrear.
el glitxbitx me ha sido de gran inspiración, ayudándome a pensar qué hacer con esos fallos que barro tan alegremente debajo la alfombra. ayer era el GB3, pero yo me quedé en el GB1. desde que me instalé en la slow life no sólo comparto con el hijo adolescente los mp3 que juegan con el encuentro entre dubstep y reggae - pero el reggae suena más - sino que construyo hogares en cualquier albergue de carretera. mientras tenga un edredón, calor, y café y huevos revueltos para el desayuno, me siento como en casa. así que ayer me aboqué sólo al memorybytes


memorybytes es un encuentro convocado por  Ona Bros y Elena Fraj para la creación alrededor de la memoria, un proceso abierto de investigación de narrativas en torno a la genealogía de las identidades. para mí, es la oportunidad de crear la otra cara de Jano de Autopsia de una langosta, ese ensayo ficcionalizado en el que intenté dar una versión irónica de mis procesos identitarios a través de un lenguaje que cruzara distintos géneros. pero me salió demasiado ambicioso, bastante obsceno y difícil de compartir. le abandoné en la estantería, ignorante sobre los procesos de debug, incorporación de glitches, aceptación del error y resignificación del fallo.
ahora empiezo un nuevo proceso que enriquecerá la autopsia de aquella langosta con la ayuda de forenses familiares que se han abocado alegremente a la tarea de recopilar información para esta nueva genealogía que se imagina como una suerte de legado, un tipo de herencia más allá de la genética, más acá de la propiedad. algo así como el árbol genealógico de la langosta que completará el ya publicado informe forense de su autopsia.
gracias al encuentro de ayer, aprendí nuevas técnicas y herramientas, perfilé el nuevo proyecto, repensé gran parte de los proyectos en los que estoy involucrada, descubrí nuevos caminos para los proyectos ya terminados y conocí a bellísimas personas. no offence, pero a ver qué reunión de doctorandos te da tanto, amigo universitario...
pero lo que más me entusiasma de este memorybytes es que la constitución del género es un tema transversal que atraviesa todos los proyectos involucrados. y, sobre todo, que no se da por sentado. es un tema sobre la mesa. detesto los tópicos, pero quizás sea porque este es un encuentro organizado por feministas que discuten el género, por tanto aunque sea de convocatoria abierta, parece ser que se cumple el dicho "el diablo los cría y el viento los amontona" (versión propia del "dios los cría y ellos se juntan")
siempre me tira el gueto pero, la verdad, ya tengo suficiente en la vida cotidiana de hacer ver que el binarismo de género es un tema más. para mí, es EL tema: yo existo y soy definida a partir de mi condición de mujer como el otro del hombre. solo los biohombres heterosexuales pueden darse el lujo de dar el género por sentado. para mí de sentado nada: esta de pie en cada fucking cosa que hago o dejo de hacer.
así que, memory bytes, este es un motel de carretera en el que me encantará quedarme. gracias!!!

1 comentario:

elena dijo...

Me encanta lo de motel de carretera! Comparto totalmente, el sábado salí con un power que hace tiempo que no me encontraba, por supuesto mucho menos en ambientes académmicos.
Seguimos..

gracias por el post!